VITTADINI: “Sanders hubiera ganado contra Trump” de Marco Dotti – 10 Noviembre 2016

VITTADINI: “Sanders hubiera ganado contra Trump” de Marco Dotti – 10 Noviembre 2016

  • VITTADINI:  “Sanders hubiera ganado contra Trump” de Marco Dotti –  10 Noviembre 2016

El  8 de noviembre pasado se transformó en un día, que muchos americanos no podrán olvidar: Donald Trump se convirtió en el nuevo y más polémico – Presidente de los Estados Unidos.

“he’s not my president” gritaban  miles de persona en la plaza de Nueva York un día después de la elección. Nadie se explica la razón por la cual 60 millones de estadounidenses  eligieron a Trump y  su “versión del sueño americano”.

Giorgio Vittadini, Presidente de la Fundación para la Subsidiariedad, profesor de Estadística en la Universidad Estatal de Milán, quien hace poco visitó los Estados Unidos y tiene ideas precisas al respecto: “con Bernie Sanders las cosas hubieran sido de otra manera”.   Aquí  lo cuenta en la entrevista.

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Revista VITA BOOKAZINE

Elecciones USA 2016

VITTADINI:  “Sanders hubiera ganado contra Trump”

de Marco Dotti –  10 Noviembre 2016

Desde los tiempos de Blair, pasando por la izquierda italiana hasta Clinton-Obama-Clinton, el Presidente de la Fundación para la Subsidiariedad,  nos cuenta en esta entrevista : “la izquierda eligió las finanzas en vez de la gente.  Pero la gente no quiere escuchar hablar de esto  y no quiere saber más de esta izquierda que es simplemente el  lacayo del poder financiero”.

Miles de personas fueron a la plaza, esta noche en Nueva York, ante el grito “he’s not my president”.  La rabia del día después, con frecuencia teñida de consignas radicales de moda, de poco sirve y explica aún menos.  No explica, por ejemplo, la razón por la cual casi 60 millones de americanos eligieron a Donald Trump y su versión del “sueño americano” en las elecciones del pasado 8 de Noviembre. Entre las “murmuraciones” de las elites desilusionadas y el grito silencioso de una América profunda que espera, pero que vuelve a colocar sus esperanza en una figura equivocada, ¿de verdad que no hay otra opción?  Y sin embargo aquél grito esconde un malestar /descontento radical, que parte del yo y que emerge, pero ¿hasta dónde si la política siempre lista a acoger las instancias de las finanzas, no sabe ya escuchar el corazón de un país?   Nos reunimos con Giorgio Vittadini, Presidente de la Fundación para la Subsidiariedad, profesor de Estadística en la Universidad Estatal de Milán, quien hace poco visitó los Estados Unidos y tiene ideas precisas al respecto: “con Bernie Sanders las cosas hubieran sido de otra manera”.  He aquí nuestra conversación.

No solo grandes metrópolis, sino realidades locales

Profesor Vittadini, francamente, ¿esperaba este triunfo de Trump?

No me lo esperaba.  Pensaba que el establishment americano que se había cuadrado con la Clinton, había puesto todos los medios en contra de Trump.  Recordemos que las 100 empresas más grandes de USA financiaron a la Clinton, todos los más importantes periódicos estaban en contra de Trump y, al final, contuvieron incluso al FBI.  La Clinton es el poder de Washington compactado con las finanzas.

Hoy, en el lugar que llamamos o creíamos “izquierda” democrática, se abre una vorágine inmensa…

En Estados Unidos, no existe que la primera causa de muerte bajo los 40 años sea la sobredosis, que haya un número creciente de suicidios juveniles, una violencia que se disemina, matanzas continuas y una tensión racial al límite, y que no se haya polarizado sobre estos temas.  Está claro que un poder que hace caso omiso de todo esto y del empeoramiento de las condiciones de vida de la clase media, donde muchos no llegan a la cuarta semana y la movilidad vertical está fuertemente reducida, la clase dirigente aparece siempre más lejana.  No solo el poder político, sino que también el de la información.

La América profunda ¿ ya no sigue los puntos de referencia y se rebela?

La Costa Este y California no son la “América”, sino que una de las Américas.  La otra es la del Centrol, el Medio Oeste y el Sur, donde el  Bible Belt, el  “Cinturón Bíblico” se funde con el Rust Belt, el “Cinturón de Óxido”, la zona de los antiguos estados industrializados ahora en decadencia: evidentemente esta América no está hecha de grandes metrópolis donde está concentrada la riqueza, sino que está conformada por una clase trabajadora que vive de su fatiga cotidiana en las realidades locales.

Wall Street no es el centro de mundo, y la gente común ya no da para más.

Por este motivo, la respuesta verdadera es retomar una educación del yo, de los lazos, de los ideales, de la reconstrucción “desde abajo”.

                                                       Giorgio Vittadini

Más allá del desastre de Clinton, hoy se habla del final de la era-Obama…

En política exterior, la era-Obama se reveló como una tragedia y trajo consigo, gracias a también a la Clinton, la destrucción de Libia, el intento de desestabilización de Egipto, el empeoramiento de las condiciones en Iraq y el intento de que Assad saliera de Siria.

Obama promovió una ideología igual y contraria a la de la “guerra religiosa” de Bush, que tuvo efectos igualmente devastadores.  Sin embargo, creo que haya hecho todo lo que estaba al alcance de su poder para buscar levantar la situación económica de su país después de la gran crisis del 2008.  Pero evidentemente, no fue suficiente para convencer a la América profunda.

La izquierda mundial prisionera del liberalismo

Frente a esta situación ¿es el populismo la única respuesta?

Hay dos respuestas posibles.  Una, de hecho, es el populismo al estilo Trump, que vive de simplificaciones y banalizaciones extremas pero que es incapaz de decir cómo están las cosas. La misma incapacidad de los otros populistas: le hablo a tu estómago y tú crees.  Una segunda respuesta, pero que sin embargo el poder no ha buscado para nada en estos años y sigue sin buscar, es la toma de conciencia de la complejidad de la realidad. En general, la izquierda mundial se casó con el ordoliberalismo capitalista – como lo llama Giulio Sapelli –  dejando que el mundo de la economía real y del trabajo se fuera a la deriva.  Un monto que no cultivó más los ideales en que creer y por los que luchar.  Yo no creo en la ideología de Trump, pero creo que la respuesta al populismo no sea esta izquierda mundial, que, habiéndose casado con el liberalismo, abandonando Keynes, se abandonó al desastre total.

En su primer discurso, Trump casi se presentó en traje neokeynesiano…. Cito del discurso que hizo ayer: “reconstruiremos nuestras autopistas, puentes, galerías, aeropuertos, escuelas y hospitales.  Vamos a ir a reconstruir nuestra infraestructura, que se convertirá, entre otras cosas y sin preguntarle a nadie,  en la fuente laboral de millones de nuestros compatriotas para la reconstrucción. También finalmente nos ocuparemos de nuestros grandes veteranos que  fueron tan fieles, a quienes aprendí a conocer mucho en este viaje de 18 meses”

Veremos, sin duda la izquierda mundial, que en todas partes se casó con las cosas peores del salvaje liberalismo de mercado, debe preguntarse hacia dónde va.  También porque esto no tiene relación alguna con la izquierda;  es simplemente el poder económico que se comió la política.  Ciertamente no se contrasta a un Trump con la arrogancia de las finanzas o la de los grandes periódicos que insultan a la gente explicándoles lo que deben o no deben pensar.  Sirve educación o sirve una economía que sea más cercana a la gente.

¿Lo cree posible?

Hay que preguntarse qué habría pasado si los demócratas, en vez de caer en la obsesión de Hillary Clinton, hubiesen optado por Sanders.

Según usted ¿qué hubiera sucedido?

Según yo, Sanders hubiere ganado sin ningún problema. Pero defendieron el poder sin si quiera aparecer como  defensores de la justicia  social y esto fue su fin.

“Sanders hubiese sido el justo nuevo inicio.  Pero el poder de Washington no quiso  a uno como él, que era otro desconocido, pero no un desconocido populista.  Era un desconocido socialdemócrata.  Sanders le hubiera ganado a Trump, porque habría identificado otro tipo de sueño posible y no la enésima representación del poder”

                                                                                                                       Giorgio Vittadini

Sirve la educación del yo

Sanders ponía en la agenda cuestiones muy concretas, que tocaban la vida de la gente…

Cosa que la izquierda ya no sabe hacer.  Desde los tiempos de Blair pasando por la izquierda italiana, eligieron la economía en vez de la gente.  Esta izquierda ideológica originó todos los intentos de repensar una socialdemocracia con la lógica de las inversiones estatales.  Por otra parte, también la Unión Europea, con su obsesión por las ayuda a los Estados (puro gasto público sin perspectiva) –  una cosa horrible, que la izquierda aceptó y  patrocinó –  demuestra esta cuestión.  La gente no quiere ya más de este pensamiento y no quiere más de esta izquierda que es simplemente el lacayo del poder económico.

Entonces ¿usted piensa en una tercera solución?

No sé si sea de izquierda, de derecha o de centro, pero yo pienso que la recuperación pueda acontecer sólo si se parte de la iniciativa de los individuos y de las realidades sociales y económicas dentro de un sistema de subsidiariedad y participación del Estado a la economía. Es éste también un tiempo en que el premio Novel de Economía James Heckman  hizo una fuerte crítica a la escuela americana, diciendo que no se preocupó del impacto de las dimensiones humanas sobre el conocimiento y sobre la economía, sino que hizo de la neutralidad eficientista y mecánica su pensamiento dominante.  Es una escuela que no está en condiciones licenciar a personas verdaderamente  conscientes y críticos.   Además, Wall Street no es el centro del mundo y la gente común y corriente ya no aguanta más.  Por este motivo la respuesta verdadera es retomar una educación del yo, de relaciones, de ideales, de la reconstrucción “desde abajo”.

Un poco de justicia social no le haría mal a esta izquierda, a la que ésta se le ha olvidado.

La izquierda de Kennedy en los años sesenta era, si así lo queremos, muy estadista y utópica, pero al menos tenía el tema de la justicia social al centro.  Obama nos demostró con la reforma sanitaria pero con dudosos resultados que pesaron sobre la clase media, aquella ya agravada por la crisis.

Y usted ¿qué espera?

Francamente no espero en Trump.  Espero que, como todos los presidentes, que él se tranquilizará.  Yo no estoy de acuerdo con las iniciativas populistas ni ahí ni en ninguna parte.  Pero se requiere una respuesta que no sea la superioridad desdeñosa de los círculos culturales radicales chic, ni América  ni en Italia.  A esos, la gente responde con una pernacchia….

Estos círculos podrían responder que las pernacchie vienen de ignorantes, de los blancos pobres..

Tienen que cortarla.  No pueden tildar como basura o de ignorantes a 50 millones  de personas.  Ellos están dentro de esta situación como todos los demás, pero creen que están fuera.  Son círculos de Hollywood y círculos de gente que logra ir a Yale o a Boston, ricos que aún  si votan por  liberales o democráticos son una clase privilegiada que está muy bien sentada en sus sitiales. La gente que está afuera de la puerta ya no puede más y no puede aguantar más que se les tilde de ignorantes. Pero esos circulitos radicales chic son dos veces ignorantes.  Tanto es así que también los inmigrantes no votaron por ellos y en Florida con los hispanos también dispersaron el voto, con tal de no apoyarlos.  Pero confirmo:  faltó la ocasión, porque Sanders hubiese sido el justo nuevo inicio.  Pero el poder de Washington no quiso  a uno como él, que era otro desconocido, pero no un desconocido populista.  Era un desconocido socialdemócrata.  Sanders le hubiera ganado a Trump, porque habría identificado otro tipo de sueño posible y no la enésima representación del poder.

 

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