Primarias 2017: El inicio de una responsabilidad.

Primarias 2017: El inicio de una responsabilidad.

Las elecciones llegan y quizá nos sorprenden en medio de una democracia frágil e imperfecta, como señalan ciertas encuestas: satisfechos de nosotros mismos, pero insatisfechos de las instituciones.
¿Por qué habría que involucrarse en las elecciones votando, cuando – normalmente- al aumento de las expectativas que generan las campañas, le sigue luego una creciente decepción?


¿Cómo superar  la desconfianza y  la descalificación  -a veces violentas- que deterioran  el  debate y   aumentan  el   conflicto   haciendo   crecer  la   sensación  de que  nadie representa de verdad el interés del pueblo?

 

  1. El ímpetu del que nace la  política no claudica, porque es el darse cuenta sobre qué bases fundar nuestra convivencia y no anclarse en lo que ya hemos decidido de antemano, sino educarnos a descubrir que el bien que necesito para mi vida me lleva a tomar en serio el bien de todos. Construir el bien común, es posible solo junto a otros distintos de mí, en que prevalece una gratitud al lugar al que se pertenece. La  lección del verano: volver a  reconstruir  poblaciones devastadas por los incendios sin otro interés que “construir puentes”.

 

  1. La crítica política social nace de una hipótesis positiva sobre la realidad, inicio de un afecto a la verdad y a la caridad que construye la “res pública” en el sacrifico de etapas que se siguen paso a paso. En cambio la desconfianza y la descalificación son más bien la expresión de ideas a veces justas pero de un sujeto ausente, incapaz de adherir a la realidad para cambiarla. Identificar auténticos desafíos, como por ejemplo,  en salud y educación  requiere  una Política de Estado, no basta una mayoría provisoria.   Por otra parte, la crítica se vuelve protagonismo, a través de exigencias organizadas  de los usuarios, de  la creación de iniciativas solidarias y de

       obras que fortalecen la sociedad civil.

 

  1. ¡Las elecciones despiertan la posibilidad de encontrarse! Sin este trabajo, ¿quién podría representarnos?
    Esto corrige la posible banalidad  del debate. Nos convertimos en cortesanos de lo que  sucede cuando  no identificamos  las  preguntas  que nos suscitan  los hechos y  no  buscamos

dialogar con quienes toman la iniciativa.

 

Las elecciones son una gran ocasión: encontrar a los candidatos, sus representantes y sus programas, saca nuestro voto del anonimato. Pero también es la posibilidad de compararse con otros, de contribuir en el espacio más inmediato a tener un tentativo de juicio frente a lo que acontece. ¡Es el gusto de estar presente!

 

CDO Chile

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